Tu origen fue salvaje,
nativa de mi color, de mi sangre;
mas tu procedencia es sativa,
miles de hombres árabes tuvieron que domesticarte.
Miles de bocas te adoraron, miles de mañanas y de tardes.
Bajo el sol o sobre las nubes,
tu aroma en los pulmones, tu sabor en la ocasión.
Sobre las mesas la marca eterna de las tazas de porcelana,
la neblina intelectual, el vapor;
toda atmósfera poética te debe la vida,
la energía, la exaltación
Miles de bocas te tuvieron indomable
y durante las estaciones más dulces
entre los labios anduviste húmeda,
con los enamorados, con los estudiantes.
Nosotros estuvimos en tu origen lozano
y tú, nos acompañarás en nuestro final,
con la misma ternura que hemos compartido a través de los años;
el tiempo solo está presente en los sorbos del pasado.
Contigo ahora siempre hay mañana,
la dimensión de disfrutar lo ya explorado.
Paola C.
Café y Poesía
18:26 |
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
Una tradición en la boca.
Publicar un comentario